

Cada uno de nuestros gestos cuenta para la conservación del océano. Cada uno en su nivel se encuentra en situación de aportar su piedra al edificio, y de obrar en dirección hacia una gestión sostenible del Océano.
Tomar conciencia que este último está amenazado es una primera etapa.
Es importante informarse sobre las problemáticas y amenazas que pesan sobre el océano con el fin de adoptar un comportamiento respetuoso.
Hablar, incitar, cambiar y alertar a estos conciudadanos sobre la degradación del océano y sus consecuencias con una mayor toma de conciencia.
Participar en acciones locales, apoyar las asociaciones y proyectos contribuye, animando y manteniendo las acciones llevadas a favor de los océanos,
Los gestos cotidianos al alcance de ellos todos
El océano está afectado por la contaminación de los residuos. El 80 % de los restos que se encuentran en el mar provienen de la tierra.
¿ Cómo remediarlo?
- Coloco mis residuos en lugares apropiados
- evito utilizar bolsas plásticas desechables, me aseguro de llevar una canasta o una caja de cartón cuando hago mis compras.
- Elijo productos que tienen un embalaje mínimo.
- Clasifico los residuos.
El equilibrio de los medios acuáticos y marinos está amenazado. El 50 % de las zonas de manglares ya desaparecieron, el 27 % de los arrecifes de coral han sido destruidos.
¿ Cómo remediarlo?
- No vierto productos contaminantes en el agua o sobre el suelo.
- Preferentemente compro productos que no son nocivos para el medio ambiente y la salud.
Asistimos a una explotación de los productos del mar.
¿ Cómo remediarlo?
- No pesco o no compro pescado muy pequeño, que no tuvieron tiempo de reproducirse
La contaminación atmosférica y el cambio climático ponen en peligro el equilibrio oceánico y el modo de vida de decenas de millones de personas de todo el mundo.
¿ Cómo remediarlo?
- Privilegio el modo de desplazarme más económico en energía: bicicleta, autobús, uso compartido del coche
- Preferentemente compro productos locales y productos de temporada que no viajaron por largas.
- Me acostumbro a no dejar encendidos los aparatos eléctricos.